¿Qué hemos aprendido? Reflexiones de nuestra experiencia en Estonia
- Rita San Romualdo
- 17 feb
- 1 Min. de lectura
Cada día es una oportunidad para aprender algo nuevo, y aún más cuando se tiene la posibilidad de vivir una movilidad como esta. Compartir experiencias con otros docentes y conocer de primera mano su sistema educativo nos ha permitido ganar nuevas perspectivas y recoger ideas valiosas.
Durante nuestra estancia en la escuela Noarootsi, observamos cómo integran las tecnologías en el aula. Los dispositivos móviles se utilizan activamente para realizar actividades en plataformas como Quizlet, Wizer o Kahoot, y los portátiles del centro están presentes en asignaturas tan diversas como artística, estonio o matemáticas.
Otro aspecto que nos llamó la atención fue la importancia que dan al estudio y la práctica de su propia lengua, así como al aprendizaje de lenguas extranjeras como el inglés y el sueco. Este último tiene una fuerte presencia debido a la historia de la región.
En cuanto al diseño del espacio escolar, el centro realiza inversiones anuales en mobiliario flexible: mesas de diferentes formas, sofás, pelotas y materiales deportivos, tanto para las aulas como para las zonas comunes. En contraste, la decoración es más minimalista, con colores neutros y pocos elementos visuales, evitando distracciones innecesarias para el alumnado.
Nos llevamos muchas ideas para adaptar a nuestra realidad, con la suerte de haber conocido de cerca otra cultura y sus buenas prácticas. Reflexionar sobre otras formas de enseñar nos permite seguir mejorando nuestro propio sistema educativo.
¡Una experiencia enriquecedora que nos inspira a seguir aprendiendo!

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